Noches perdidas, como esta vida
con la mirada ausente,
viajando con la mente,
buscando la realidad querida.
Vuelan las hojas,
esta mesa parece otoño;
no salen otras prosas;
sino versos que hablan de tu moño.
No hay lugares donde escapar,
no hay ciudades capaces de olvidar
ese acústico ruido
que a cada silencio tiene vencido.